ÁREA: SOCIALES ASIGNATURA DEMOCRACIA
UNIDAD: CONVIVENCIA Y PAZ
EJE TEMÁTICO: CONFLICTO Y NEGOCIACION
TEMA: BIEN GENERAL Y BIEN PARTICULAR
OPERACIÓN MENTAL: ANALISIS SINTESIS E INFERENCIA LOGICA
DOCENTE: JOAQUIN RUEDA TORRES
ESTUDIANTE: ________________________________________CURSO: _____ CODIGO: ______
LOGRO
En el componente de convivencia y paz, participa constructivamente en iniciativas o proyectos a favor de la no violencia a nivel local o global.
INDICADORES
Valora positivamente las normas constitucionales como posibilidad de preservar las diferencias culturales y políticas.
Conoce las instancias y sabe usar los mecanismos jurídicos ordinarios y alternativos para la resolución pacífica de conflictos.
Identifica dilemas de la vida cotidiana en los que entra en conflicto el bien general y el bien particular y analiza posibles opciones de solución
MARCO CONCEPTUAL
El Bien Común: ¿Existe?
Sebastián García Díaz
Muchas veces ante los datos que nos envía la realidad nos preguntamos si el bien común existe. Para responder debemos asumir una cuestión preliminar. ¿Cuál es la vida buena para el hombre? Ante semejante pregunta se presentan infinidad de concepciones cuyas respuestas son, en muchos casos contradictorias entre sí. Tan contradictorias que, por momentos, parece imposible pensar en un bien que realmente sea común. Esta es la idea de los liberales contemporáneos: hoy son tan diversos los intereses y las formas de entender la realidad que debemos olvidarnos de un bien general que conforme a todos. Mejor pensar en una estricta fórmula de justicia que asegure que nadie molestará al vecino en su actuar libre.
En el caso de John Rawls –un liberal social-, se agrega una cláusula para que los ricos no se desentiendan de los pobres, pero su fundamento es tan relativo que no deja de ser una buena intención.
El principio liberal para lo público es la neutralidad: ninguna alternativa cultural debe ser discriminada o, lo que es igual, el Estado no puede inclinarse por alguna concepción del bien en particular. ¿Cómo aplicar este principio a los contenidos de la educación pública, por ejemplo, o a aquellas otras dimensiones sociales necesarias para el individuo? En general, el liberalismo mantiene la firme convicción de que las fuerzas sociales, en libre interacción, producirán los bienes que el individuo necesita. La regla laissez faire o si se quiere la "mano invisible", no sólo regula naturalmente la dinámica del mercado económico sino también el "mercado social". Las objeciones son abundantes.
La primera: los liberales quieren defender la capacidad de elegir entre posturas antagónicas. Sin embargo, parecen tomar dichas posturas como si estuvieran naturalmente dadas, cuando en verdad no es así. ¿Cómo garantizar que el individuo tendrá verdaderamente opciones significativas para elegir si ellas son arrasadas por las reglas del "mercado cultural"?
La segunda: afirmar que el Estado puede desentenderse del bien humano es afirmar que tal bien no existe. "No", dirán, sí existe, pero las "opciones significativas" debe determinarlas el mercado social y no el Estado. Sin embargo ¿qué ocurre si la mayoría en ese mercado apoya una concepción particular del bien y vota para que el Estado la imponga a todos los demás? El liberal se desmaya. "Eso es una barbaridad", replicaría: "deben respetarse los derechos naturales, los valores de racionalidad y de tolerancia". La masa –finalmente- preguntaría por qué hemos de respetarlos. Este es el punto en que el liberalismo se sincera y comienza a dar razones de fondo e invocar criterios racionales de verdad y de falsedad.
Conclusión: los liberales sí creen en un bien objetivo, que es el bien liberal. La neutralidad es una careta, y justificar el liberalismo con un relativismo es un error. ¿Cuál es el bien común liberal? La suma de los bienes individuales. En verdad no hay bien común porque no hay posibilidad de un debate franco e institucionalizado en el ágora política entre las diferentes concepciones. Es una privatización del bien. Suena atrayente ¿no? Sin embargo, pensar que el "yo" es anterior a sus fines, es decir, que es independiente de la comunidad a la hora de saber lo que para él es bueno, es una hipótesis demasiado abstracta como para ser debatida. La felicidad de la mayoría En un segundo estadio encontramos el utilitarismo. La vida buena para ellos es la misma que en los clásicos: la vida feliz. Sin embargo, a diferencia de aquéllos, el criterio rector para lograrla es buscar el placer y alejar el dolor. Jeremy Bentham, el padre del utilitarismo decimonónico, no distingue ni jerarquiza placeres a la hora de establecer su supremacía. Parecer que el placer es el mismo más allá de la diversidad de situaciones, sentimientos o sensaciones que puedan ocasionarlo. Sólo varía en su cantidad.
El Bien Común: ¿Existe? Sebastián García Díaz A Parte Rei. Revista de Filosofía. 10
http://serbal.pntic.mec.es/AParteRei/ 2
Por supuesto, esta concepción es del todo básica y superficial, aunque hoy sea la posición dominante. Los objetos del deseo humano son irreductiblemente heterogéneos y, aunque no fuese así, igual no nos serviría, precisamente porque el gozo, de por sí, no nos proporciona ninguna buena razón para emprender un tipo de actividad antes que otra. El placer acompaña, puede confundirse con ella. Pero no es el fin, sino un adjetivo del fin. Hay una cuestión más profunda aún: ¿es posible establecer a través del placer o el dolor de una acción, la felicidad humana? Ya lo dice un proverbio griego: "Nadie puede ser llamado feliz hasta que haya muerto". La felicidad de un hombre se corresponde con el cumplimiento de un proyecto de vida, de un destino, de un telos. Puede que una acción cause dolor -como por ejemplo prepararse físicamente para una competición- pero que más tarde cause la alegría del triunfo logrado. Semejante falencia en lo antropológico no es menor en lo político. El utilitarismo, en su formulación más simple, sostiene que el acto o la política moralmente correcta es aquella que genera la mayor felicidad entre los miembros de la sociedad. "La mayor felicidad para el mayor número". El potencial democrático del principio es incuestionable, pues hay un único criterio para definir el bien común: lo que establezca la mayoría. ¿Y si la mayoría se equivoca? Esta es la debilidad del planteamiento rousseauniano al encerrar un peligroso relativismo. Y no digo
Peligroso porque si: puede ser el caldo de cultivo para el nazismo o para otros "excesos políticos" similares. El bien común no puede ser, solamente, lo que diga la mayoría.
Una nueva visión
Todo indica que el bien humano tiene un criterio superior, cual es el intento de lograr la perfección humana en la medida de la posibilidad de cada uno. El principio podría expresarse con vieja máxima de Píndaro: "llega a ser el que eres" o, si se quiere, "intenta ser el hombre que podrías ser si realizaras tu naturaleza esencial, tu destino". Su mayor cualidad es que establece un criterio objetivo, pero su aplicación respeta las particularidades de cada ser humano. Si todos lleváramos una vida buena, no por ello seríamos todos iguales. Por el contrario, cada uno habría llevado al máximo sus potencialidades innatas y adquiridas que, en ningún caso, son idénticas a las de otro. Por supuesto, hay un substrato común porque la naturaleza humana es compartida, pero hay también un ideal de autenticidad que respeta la diversidad y sostiene la tolerancia. Ahora bien: ¿cuál es el camino para realizarme, para poder llegar a mi perfección? Llevar una vida virtuosa es la respuesta. La virtud designa el conjunto de cualidades cuya posesión y práctica ayuda al individuo a alcanzar la felicidad. En el caso de Aristóteles, para lograr la areté –la virtud para los griegos- es necesaria una inteligencia práctica que Sepa discernir lo que es bueno para mí en cada específica circunstancia. Esto conlleva una dosis de objetividad y otra de subjetividad. Respecto de cuáles son en particular esas virtudes, no podemos decir mucho aquí. Sí podemos destacar que el hombre, para ser virtuoso –para poder decidir en libertad lo que está bien y lo que no- debe ser educado en el cultivo de las virtudes. Y no sólo eso: necesita vivir en un "marco virtuoso" para poder llevar adelante su propio proyecto de perfección. Llegamos así a una nueva visión que no es ni totalitaria ni individualista. El bien común existe y no es otra cosa que el conjunto de condiciones sociales que permiten a los ciudadanos el desarrollo consciente y pleno de su propia perfección. Por supuesto, abarca los medios y las condiciones vitales y morales que toda sociedad debe procurar a sus miembros para que éstos puedan alcanzar los fines de su vida.
Los liberales dirán: ese medio es la libertad individual. Nosotros decimos: no hay duda de que es la libertad, pero no es sólo ella.
De la conclusión se deriva una tesis fuerte: el bien individual no es posible sin el bien común, que es su condición determinante. ¿Cómo lograrlo? Abrir las puertas de lo político para que las concepciones del bien dialoguen y encuentren coincidencias; para que trabajen más allá del esquema legal de derechos y deberes en un nuevo ámbito de posibilidad. Un ámbito que combine la fuerza de lo social con la estructura política. Sin embargo, para que ese diálogo sea fecundo, es necesario abandonar el terreno de la opinión interesada y discutir con ciertos criterios racionales objetivos.
ACTIVIDADES A DESARROLLAR
1. Destaque el argumento central de la lectura.
2. Revise la Constitución Política y analice en que aspectos privilegia el bien común sobre el individual.
3. Consulte las biografías de Bentham, Rawls, Smith acerca del bienestar.
4. Consulte en la biblia acerca del bienestar, del buen vivir. Que aspectos resaltaría usted?
5. Consulte el libro (puede ser resumen de internet) “La ética protestante y el espíritu del capitalismo” de Max Weber. Escriba cual es el tema del libro.
6. Consulte acerca de los votos de pobreza, castidad y obediencia. Son compatibles con el bienestar y la felicidad de las personas? Elabore un escrito.
7. Nota realice los puntos 1 y 2. Los puntos restantes se revisan a partir de la segunda semana luego de vacaciones.
EVALUACION
Desarrollo de las actividades propuestas.
Evaluación tipo Ices sobre; guías.
BIBLIOGRAFÍA
http://quiron.wordpress.com/2008/01/03/los-votos-de-la-sagrada-madre-iglesia-castidad-obediencia-y-pobreza-
http://serbal.pntic.mec.es/~cmunoz11/sebastian.pdf
Tomado de: El Bien Común: ¿Existe? Sebastián García Díaz A Parte Rei. Revista de Filosofía. 10
http://serbal.pntic.mec.es/AParteRei/ 2
lunes, 7 de junio de 2010
ÁREA: SOCIALES ASIGNATURA DEMOCRACIA
UNIDAD: CONVIVENCIA Y PAZ
EJE TEMÁTICO: CONFLICTO Y NEGOCIACION
TEMA: BIEN GENERAL Y BIEN PARTICULAR
OPERACIÓN MENTAL: ANALISIS SINTESIS E INFERENCIA LOGICA
DOCENTE: JOAQUIN RUEDA TORRES
ESTUDIANTE: ________________________________________CURSO: _____ CODIGO: ______
LOGRO
En el componente de convivencia y paz, participa constructivamente en iniciativas o proyectos a favor de la no violencia a nivel local o global.
INDICADORES
Valora positivamente las normas constitucionales como posibilidad de preservar las diferencias culturales y políticas.
Conoce las instancias y sabe usar los mecanismos jurídicos ordinarios y alternativos para la resolución pacífica de conflictos.
Identifica dilemas de la vida cotidiana en los que entra en conflicto el bien general y el bien particular y analiza posibles opciones de solución
MARCO CONCEPTUAL
El Bien Común: ¿Existe?
Sebastián García Díaz
Muchas veces ante los datos que nos envía la realidad nos preguntamos si el bien común existe. Para responder debemos asumir una cuestión preliminar. ¿Cuál es la vida buena para el hombre? Ante semejante pregunta se presentan infinidad de concepciones cuyas respuestas son, en muchos casos contradictorias entre sí. Tan contradictorias que, por momentos, parece imposible pensar en un bien que realmente sea común. Esta es la idea de los liberales contemporáneos: hoy son tan diversos los intereses y las formas de entender la realidad que debemos olvidarnos de un bien general que conforme a todos. Mejor pensar en una estricta fórmula de justicia que asegure que nadie molestará al vecino en su actuar libre.
En el caso de John Rawls –un liberal social-, se agrega una cláusula para que los ricos no se desentiendan de los pobres, pero su fundamento es tan relativo que no deja de ser una buena intención.
El principio liberal para lo público es la neutralidad: ninguna alternativa cultural debe ser discriminada o, lo que es igual, el Estado no puede inclinarse por alguna concepción del bien en particular. ¿Cómo aplicar este principio a los contenidos de la educación pública, por ejemplo, o a aquellas otras dimensiones sociales necesarias para el individuo? En general, el liberalismo mantiene la firme convicción de que las fuerzas sociales, en libre interacción, producirán los bienes que el individuo necesita. La regla laissez faire o si se quiere la "mano invisible", no sólo regula naturalmente la dinámica del mercado económico sino también el "mercado social". Las objeciones son abundantes.
La primera: los liberales quieren defender la capacidad de elegir entre posturas antagónicas. Sin embargo, parecen tomar dichas posturas como si estuvieran naturalmente dadas, cuando en verdad no es así. ¿Cómo garantizar que el individuo tendrá verdaderamente opciones significativas para elegir si ellas son arrasadas por las reglas del "mercado cultural"?
La segunda: afirmar que el Estado puede desentenderse del bien humano es afirmar que tal bien no existe. "No", dirán, sí existe, pero las "opciones significativas" debe determinarlas el mercado social y no el Estado. Sin embargo ¿qué ocurre si la mayoría en ese mercado apoya una concepción particular del bien y vota para que el Estado la imponga a todos los demás? El liberal se desmaya. "Eso es una barbaridad", replicaría: "deben respetarse los derechos naturales, los valores de racionalidad y de tolerancia". La masa –finalmente- preguntaría por qué hemos de respetarlos. Este es el punto en que el liberalismo se sincera y comienza a dar razones de fondo e invocar criterios racionales de verdad y de falsedad.
Conclusión: los liberales sí creen en un bien objetivo, que es el bien liberal. La neutralidad es una careta, y justificar el liberalismo con un relativismo es un error. ¿Cuál es el bien común liberal? La suma de los bienes individuales. En verdad no hay bien común porque no hay posibilidad de un debate franco e institucionalizado en el ágora política entre las diferentes concepciones. Es una privatización del bien. Suena atrayente ¿no? Sin embargo, pensar que el "yo" es anterior a sus fines, es decir, que es independiente de la comunidad a la hora de saber lo que para él es bueno, es una hipótesis demasiado abstracta como para ser debatida. La felicidad de la mayoría En un segundo estadio encontramos el utilitarismo. La vida buena para ellos es la misma que en los clásicos: la vida feliz. Sin embargo, a diferencia de aquéllos, el criterio rector para lograrla es buscar el placer y alejar el dolor. Jeremy Bentham, el padre del utilitarismo decimonónico, no distingue ni jerarquiza placeres a la hora de establecer su supremacía. Parecer que el placer es el mismo más allá de la diversidad de situaciones, sentimientos o sensaciones que puedan ocasionarlo. Sólo varía en su cantidad.
El Bien Común: ¿Existe? Sebastián García Díaz A Parte Rei. Revista de Filosofía. 10
http://serbal.pntic.mec.es/AParteRei/ 2
Por supuesto, esta concepción es del todo básica y superficial, aunque hoy sea la posición dominante. Los objetos del deseo humano son irreductiblemente heterogéneos y, aunque no fuese así, igual no nos serviría, precisamente porque el gozo, de por sí, no nos proporciona ninguna buena razón para emprender un tipo de actividad antes que otra. El placer acompaña, puede confundirse con ella. Pero no es el fin, sino un adjetivo del fin. Hay una cuestión más profunda aún: ¿es posible establecer a través del placer o el dolor de una acción, la felicidad humana? Ya lo dice un proverbio griego: "Nadie puede ser llamado feliz hasta que haya muerto". La felicidad de un hombre se corresponde con el cumplimiento de un proyecto de vida, de un destino, de un telos. Puede que una acción cause dolor -como por ejemplo prepararse físicamente para una competición- pero que más tarde cause la alegría del triunfo logrado. Semejante falencia en lo antropológico no es menor en lo político. El utilitarismo, en su formulación más simple, sostiene que el acto o la política moralmente correcta es aquella que genera la mayor felicidad entre los miembros de la sociedad. "La mayor felicidad para el mayor número". El potencial democrático del principio es incuestionable, pues hay un único criterio para definir el bien común: lo que establezca la mayoría. ¿Y si la mayoría se equivoca? Esta es la debilidad del planteamiento rousseauniano al encerrar un peligroso relativismo. Y no digo
Peligroso porque si: puede ser el caldo de cultivo para el nazismo o para otros "excesos políticos" similares. El bien común no puede ser, solamente, lo que diga la mayoría.
Una nueva visión
Todo indica que el bien humano tiene un criterio superior, cual es el intento de lograr la perfección humana en la medida de la posibilidad de cada uno. El principio podría expresarse con vieja máxima de Píndaro: "llega a ser el que eres" o, si se quiere, "intenta ser el hombre que podrías ser si realizaras tu naturaleza esencial, tu destino". Su mayor cualidad es que establece un criterio objetivo, pero su aplicación respeta las particularidades de cada ser humano. Si todos lleváramos una vida buena, no por ello seríamos todos iguales. Por el contrario, cada uno habría llevado al máximo sus potencialidades innatas y adquiridas que, en ningún caso, son idénticas a las de otro. Por supuesto, hay un substrato común porque la naturaleza humana es compartida, pero hay también un ideal de autenticidad que respeta la diversidad y sostiene la tolerancia. Ahora bien: ¿cuál es el camino para realizarme, para poder llegar a mi perfección? Llevar una vida virtuosa es la respuesta. La virtud designa el conjunto de cualidades cuya posesión y práctica ayuda al individuo a alcanzar la felicidad. En el caso de Aristóteles, para lograr la areté –la virtud para los griegos- es necesaria una inteligencia práctica que Sepa discernir lo que es bueno para mí en cada específica circunstancia. Esto conlleva una dosis de objetividad y otra de subjetividad. Respecto de cuáles son en particular esas virtudes, no podemos decir mucho aquí. Sí podemos destacar que el hombre, para ser virtuoso –para poder decidir en libertad lo que está bien y lo que no- debe ser educado en el cultivo de las virtudes. Y no sólo eso: necesita vivir en un "marco virtuoso" para poder llevar adelante su propio proyecto de perfección. Llegamos así a una nueva visión que no es ni totalitaria ni individualista. El bien común existe y no es otra cosa que el conjunto de condiciones sociales que permiten a los ciudadanos el desarrollo consciente y pleno de su propia perfección. Por supuesto, abarca los medios y las condiciones vitales y morales que toda sociedad debe procurar a sus miembros para que éstos puedan alcanzar los fines de su vida.
Los liberales dirán: ese medio es la libertad individual. Nosotros decimos: no hay duda de que es la libertad, pero no es sólo ella.
De la conclusión se deriva una tesis fuerte: el bien individual no es posible sin el bien común, que es su condición determinante. ¿Cómo lograrlo? Abrir las puertas de lo político para que las concepciones del bien dialoguen y encuentren coincidencias; para que trabajen más allá del esquema legal de derechos y deberes en un nuevo ámbito de posibilidad. Un ámbito que combine la fuerza de lo social con la estructura política. Sin embargo, para que ese diálogo sea fecundo, es necesario abandonar el terreno de la opinión interesada y discutir con ciertos criterios racionales objetivos.
ACTIVIDADES A DESARROLLAR
1. Destaque el argumento central de la lectura.
2. Revise la Constitución Política y analice en que aspectos privilegia el bien común sobre el individual.
3. Consulte las biografías de Bentham, Rawls, Smith acerca del bienestar.
4. Consulte en la biblia acerca del bienestar, del buen vivir. Que aspectos resaltaría usted?
5. Consulte el libro (puede ser resumen de internet) “La ética protestante y el espíritu del capitalismo” de Max Weber. Escriba cual es el tema del libro.
6. Consulte acerca de los votos de pobreza, castidad y obediencia. Son compatibles con el bienestar y la felicidad de las personas? Elabore un escrito.
7. Nota realice los puntos 1 y 2. Los puntos restantes se revisan a partir de la segunda semana luego de vacaciones.
EVALUACION
Desarrollo de las actividades propuestas.
Evaluación tipo Ices sobre; guías.
BIBLIOGRAFÍA
http://quiron.wordpress.com/2008/01/03/los-votos-de-la-sagrada-madre-iglesia-castidad-obediencia-y-pobreza-
http://serbal.pntic.mec.es/~cmunoz11/sebastian.pdf
Tomado de: El Bien Común: ¿Existe? Sebastián García Díaz A Parte Rei. Revista de Filosofía. 10
http://serbal.pntic.mec.es/AParteRei/ 2
UNIDAD: CONVIVENCIA Y PAZ
EJE TEMÁTICO: CONFLICTO Y NEGOCIACION
TEMA: BIEN GENERAL Y BIEN PARTICULAR
OPERACIÓN MENTAL: ANALISIS SINTESIS E INFERENCIA LOGICA
DOCENTE: JOAQUIN RUEDA TORRES
ESTUDIANTE: ________________________________________CURSO: _____ CODIGO: ______
LOGRO
En el componente de convivencia y paz, participa constructivamente en iniciativas o proyectos a favor de la no violencia a nivel local o global.
INDICADORES
Valora positivamente las normas constitucionales como posibilidad de preservar las diferencias culturales y políticas.
Conoce las instancias y sabe usar los mecanismos jurídicos ordinarios y alternativos para la resolución pacífica de conflictos.
Identifica dilemas de la vida cotidiana en los que entra en conflicto el bien general y el bien particular y analiza posibles opciones de solución
MARCO CONCEPTUAL
El Bien Común: ¿Existe?
Sebastián García Díaz
Muchas veces ante los datos que nos envía la realidad nos preguntamos si el bien común existe. Para responder debemos asumir una cuestión preliminar. ¿Cuál es la vida buena para el hombre? Ante semejante pregunta se presentan infinidad de concepciones cuyas respuestas son, en muchos casos contradictorias entre sí. Tan contradictorias que, por momentos, parece imposible pensar en un bien que realmente sea común. Esta es la idea de los liberales contemporáneos: hoy son tan diversos los intereses y las formas de entender la realidad que debemos olvidarnos de un bien general que conforme a todos. Mejor pensar en una estricta fórmula de justicia que asegure que nadie molestará al vecino en su actuar libre.
En el caso de John Rawls –un liberal social-, se agrega una cláusula para que los ricos no se desentiendan de los pobres, pero su fundamento es tan relativo que no deja de ser una buena intención.
El principio liberal para lo público es la neutralidad: ninguna alternativa cultural debe ser discriminada o, lo que es igual, el Estado no puede inclinarse por alguna concepción del bien en particular. ¿Cómo aplicar este principio a los contenidos de la educación pública, por ejemplo, o a aquellas otras dimensiones sociales necesarias para el individuo? En general, el liberalismo mantiene la firme convicción de que las fuerzas sociales, en libre interacción, producirán los bienes que el individuo necesita. La regla laissez faire o si se quiere la "mano invisible", no sólo regula naturalmente la dinámica del mercado económico sino también el "mercado social". Las objeciones son abundantes.
La primera: los liberales quieren defender la capacidad de elegir entre posturas antagónicas. Sin embargo, parecen tomar dichas posturas como si estuvieran naturalmente dadas, cuando en verdad no es así. ¿Cómo garantizar que el individuo tendrá verdaderamente opciones significativas para elegir si ellas son arrasadas por las reglas del "mercado cultural"?
La segunda: afirmar que el Estado puede desentenderse del bien humano es afirmar que tal bien no existe. "No", dirán, sí existe, pero las "opciones significativas" debe determinarlas el mercado social y no el Estado. Sin embargo ¿qué ocurre si la mayoría en ese mercado apoya una concepción particular del bien y vota para que el Estado la imponga a todos los demás? El liberal se desmaya. "Eso es una barbaridad", replicaría: "deben respetarse los derechos naturales, los valores de racionalidad y de tolerancia". La masa –finalmente- preguntaría por qué hemos de respetarlos. Este es el punto en que el liberalismo se sincera y comienza a dar razones de fondo e invocar criterios racionales de verdad y de falsedad.
Conclusión: los liberales sí creen en un bien objetivo, que es el bien liberal. La neutralidad es una careta, y justificar el liberalismo con un relativismo es un error. ¿Cuál es el bien común liberal? La suma de los bienes individuales. En verdad no hay bien común porque no hay posibilidad de un debate franco e institucionalizado en el ágora política entre las diferentes concepciones. Es una privatización del bien. Suena atrayente ¿no? Sin embargo, pensar que el "yo" es anterior a sus fines, es decir, que es independiente de la comunidad a la hora de saber lo que para él es bueno, es una hipótesis demasiado abstracta como para ser debatida. La felicidad de la mayoría En un segundo estadio encontramos el utilitarismo. La vida buena para ellos es la misma que en los clásicos: la vida feliz. Sin embargo, a diferencia de aquéllos, el criterio rector para lograrla es buscar el placer y alejar el dolor. Jeremy Bentham, el padre del utilitarismo decimonónico, no distingue ni jerarquiza placeres a la hora de establecer su supremacía. Parecer que el placer es el mismo más allá de la diversidad de situaciones, sentimientos o sensaciones que puedan ocasionarlo. Sólo varía en su cantidad.
El Bien Común: ¿Existe? Sebastián García Díaz A Parte Rei. Revista de Filosofía. 10
http://serbal.pntic.mec.es/AParteRei/ 2
Por supuesto, esta concepción es del todo básica y superficial, aunque hoy sea la posición dominante. Los objetos del deseo humano son irreductiblemente heterogéneos y, aunque no fuese así, igual no nos serviría, precisamente porque el gozo, de por sí, no nos proporciona ninguna buena razón para emprender un tipo de actividad antes que otra. El placer acompaña, puede confundirse con ella. Pero no es el fin, sino un adjetivo del fin. Hay una cuestión más profunda aún: ¿es posible establecer a través del placer o el dolor de una acción, la felicidad humana? Ya lo dice un proverbio griego: "Nadie puede ser llamado feliz hasta que haya muerto". La felicidad de un hombre se corresponde con el cumplimiento de un proyecto de vida, de un destino, de un telos. Puede que una acción cause dolor -como por ejemplo prepararse físicamente para una competición- pero que más tarde cause la alegría del triunfo logrado. Semejante falencia en lo antropológico no es menor en lo político. El utilitarismo, en su formulación más simple, sostiene que el acto o la política moralmente correcta es aquella que genera la mayor felicidad entre los miembros de la sociedad. "La mayor felicidad para el mayor número". El potencial democrático del principio es incuestionable, pues hay un único criterio para definir el bien común: lo que establezca la mayoría. ¿Y si la mayoría se equivoca? Esta es la debilidad del planteamiento rousseauniano al encerrar un peligroso relativismo. Y no digo
Peligroso porque si: puede ser el caldo de cultivo para el nazismo o para otros "excesos políticos" similares. El bien común no puede ser, solamente, lo que diga la mayoría.
Una nueva visión
Todo indica que el bien humano tiene un criterio superior, cual es el intento de lograr la perfección humana en la medida de la posibilidad de cada uno. El principio podría expresarse con vieja máxima de Píndaro: "llega a ser el que eres" o, si se quiere, "intenta ser el hombre que podrías ser si realizaras tu naturaleza esencial, tu destino". Su mayor cualidad es que establece un criterio objetivo, pero su aplicación respeta las particularidades de cada ser humano. Si todos lleváramos una vida buena, no por ello seríamos todos iguales. Por el contrario, cada uno habría llevado al máximo sus potencialidades innatas y adquiridas que, en ningún caso, son idénticas a las de otro. Por supuesto, hay un substrato común porque la naturaleza humana es compartida, pero hay también un ideal de autenticidad que respeta la diversidad y sostiene la tolerancia. Ahora bien: ¿cuál es el camino para realizarme, para poder llegar a mi perfección? Llevar una vida virtuosa es la respuesta. La virtud designa el conjunto de cualidades cuya posesión y práctica ayuda al individuo a alcanzar la felicidad. En el caso de Aristóteles, para lograr la areté –la virtud para los griegos- es necesaria una inteligencia práctica que Sepa discernir lo que es bueno para mí en cada específica circunstancia. Esto conlleva una dosis de objetividad y otra de subjetividad. Respecto de cuáles son en particular esas virtudes, no podemos decir mucho aquí. Sí podemos destacar que el hombre, para ser virtuoso –para poder decidir en libertad lo que está bien y lo que no- debe ser educado en el cultivo de las virtudes. Y no sólo eso: necesita vivir en un "marco virtuoso" para poder llevar adelante su propio proyecto de perfección. Llegamos así a una nueva visión que no es ni totalitaria ni individualista. El bien común existe y no es otra cosa que el conjunto de condiciones sociales que permiten a los ciudadanos el desarrollo consciente y pleno de su propia perfección. Por supuesto, abarca los medios y las condiciones vitales y morales que toda sociedad debe procurar a sus miembros para que éstos puedan alcanzar los fines de su vida.
Los liberales dirán: ese medio es la libertad individual. Nosotros decimos: no hay duda de que es la libertad, pero no es sólo ella.
De la conclusión se deriva una tesis fuerte: el bien individual no es posible sin el bien común, que es su condición determinante. ¿Cómo lograrlo? Abrir las puertas de lo político para que las concepciones del bien dialoguen y encuentren coincidencias; para que trabajen más allá del esquema legal de derechos y deberes en un nuevo ámbito de posibilidad. Un ámbito que combine la fuerza de lo social con la estructura política. Sin embargo, para que ese diálogo sea fecundo, es necesario abandonar el terreno de la opinión interesada y discutir con ciertos criterios racionales objetivos.
ACTIVIDADES A DESARROLLAR
1. Destaque el argumento central de la lectura.
2. Revise la Constitución Política y analice en que aspectos privilegia el bien común sobre el individual.
3. Consulte las biografías de Bentham, Rawls, Smith acerca del bienestar.
4. Consulte en la biblia acerca del bienestar, del buen vivir. Que aspectos resaltaría usted?
5. Consulte el libro (puede ser resumen de internet) “La ética protestante y el espíritu del capitalismo” de Max Weber. Escriba cual es el tema del libro.
6. Consulte acerca de los votos de pobreza, castidad y obediencia. Son compatibles con el bienestar y la felicidad de las personas? Elabore un escrito.
7. Nota realice los puntos 1 y 2. Los puntos restantes se revisan a partir de la segunda semana luego de vacaciones.
EVALUACION
Desarrollo de las actividades propuestas.
Evaluación tipo Ices sobre; guías.
BIBLIOGRAFÍA
http://quiron.wordpress.com/2008/01/03/los-votos-de-la-sagrada-madre-iglesia-castidad-obediencia-y-pobreza-
http://serbal.pntic.mec.es/~cmunoz11/sebastian.pdf
Tomado de: El Bien Común: ¿Existe? Sebastián García Díaz A Parte Rei. Revista de Filosofía. 10
http://serbal.pntic.mec.es/AParteRei/ 2
martes, 1 de junio de 2010
GUIA DEMOCRACIA 6
ÁREA: SOCIALES ASIGNATURA DEMOCRACIA
UNIDAD: CONVIVENCIA Y PAZ
EJE TEMÁTICO: CONFLICTO Y NEGOCIACION
TEMA: TEORIA DEL CONFLICTO
OPERACIÓN MENTAL: ANALISIS SINTESIS E INFERENCIA LOGICA
DOCENTE: JOAQUIN RUEDA TORRES
ESTUDIANTE: ________________________________________CURSO: _____ CODIGO: ______
LOGRO
En el componente de convivencia y paz, participa constructivamente en iniciativas o proyectos a favor de la no violencia a nivel local o global.
INDICADORES
Valora positivamente las normas constitucionales como posibilidad de preservar las diferencias culturales y políticas.
Conoce las instancias y sabe usar los mecanismos jurídicos ordinarios y alternativos para la resolución pacífica de conflictos.
Identifica dilemas de la vida cotidiana en los que entra en conflicto el bien general y el bien particular y analiza posibles opciones de solución
MARCO CONCEPTUAL
PRINCIPIOS DE CONVIVENCIA - RESPETO
Respeto es el reconocimiento del valor inherente y de los derechos innatos de los individuos y de la sociedad. Estos deben ser reconocidos como el foco central para lograr que las personas se comprometan con un propósito más elevado en la vida. El respeto y el reconocimiento internacionales por los derechos intelectuales y las ideas originales deben observarse sin discriminación. La grandeza de la vida está presente en cada uno, por lo que todo ser humano tiene el derecho a la alegría de vivir con respeto y dignidad.
Obtenido de http://es.wikipedia.org/wiki/Respeto
El respeto comienza en la propia persona. El estado original del respeto está basado en el reconocimiento del propio ser como una entidad única, una fuerza vital interior, un ser espiritual, un alma. La conciencia elevada de saber “quién soy” surge desde un espacio auténtico de valor puro. Con esta perspectiva, hay fe en el propio ser así como entereza e integridad en el interior. Con la comprensión del propio ser se experimenta el verdadero autorrespeto.
Fuente de conflicto
El conflicto se inicia cuando falta el reconocimiento de la propia naturaleza original y la del otro. Como resultado, las influencias negativas externas dominan completamente el respeto. Estabilizarse en el estado elevado del propio ser asegura auténtico respeto por y de los demás debido a que se actúa con la conciencia de que todo ser humano tiene un valor innato, que es puro y virtuoso. Esta forma de pensar garantiza la victoria final, porque la interacción sobre esta base asegura que surja la bondad inherente del propio ser y de los demás.
La causa de todas las debilidades se origina en la ausencia de autorrespeto. La persona se llena de diferentes deseos o expectativas, exigiendo consideración o respeto de los demás. La persona, al hacerse dependiente de fuerzas externas en lugar de sus poderes internos, mide el respeto mediante los factores físicos y materiales, tales como la casta, el color, la raza, la religión, el sexo, la nacionalidad, el estatus y la popularidad.
Cuanto más se mide el respeto sobre la base de algo externo, mayor es el deseo de que los demás tengan un reconocimiento hacia mí. Cuanto mayor es ese deseo, más se es víctima del mismo y se pierde el respeto hacia uno mismo y hacia los demás. Si las personas renunciaran al deseo de recibir consideración de los demás y se estabilizaran en el estado elevado de autorrespeto, la consideración y el respeto los seguiría como una sombra.
El desafío es desarrollar el valor del respeto en el propio ser y darle una expresión práctica en la vida diaria. Aparecerán obstáculos para probar la solidez del respeto y, con frecuencia, se sentirán en los momentos de más vulnerabilidad. Es necesaria la confianza en uno mismo para tratar con las circunstancias con seguridad, de manera optimista, esperanzadora. En las situaciones en las que parece que todos los apoyos se han desvanecido, lo que permanece fiel es el nivel en que se ha podido confiar internamente en el propio ser.
Ambiente de respeto
El poder de discernir crea un ambiente de respeto, en el que se presta atención a la calidad de las intenciones, actitudes, conductas, pensamientos, palabras y acciones. En la medida que exista el poder de la humildad en el respeto hacia el propio ser —y el discernimiento y la sabiduría que permiten ser justo e imparcial con los demás— habrá éxito en la forma de valorar la individualidad, apreciar la diversidad y tomar en consideración la tarea en su totalidad.
El equilibrio entre la humildad y el autorrespeto da como resultado el servicio altruista, una actuación honrosa desprovista de actitudes débiles tales como la arrogancia y la estrechez mental. La arrogancia daña o destruye la autenticidad de los demás y viola sus derechos fundamentales. Un temperamento así perjudica también al transgresor. Por ejemplo, la tendencia a impresionar, dominar, o limitar la libertad de los demás se manifiesta con el propósito de imponerse en detrimento del valor interno, de la dignidad y la paz mental. El respeto original se subordina a uno artificial.
Por tanto, pretender ganar respeto sin permanecer consciente del propio valor original se convierte en el método mismo para perderlo. Conocer el valor propio y honrar el de los demás es la auténtica manera de ganar respeto. Puesto que tal principio tiene su origen en ese espacio prístino de valor puro, los demás sienten intuitivamente, la autenticidad y la sinceridad. En la visión y la actitud de igualdad existe una espiritualidad compartida. Compartir crea un sentimiento de pertenecer, un sentimiento de familia.
Ese sentido de honor y de valor puede extenderse a la naturaleza. La falta de respeto y trabajar en contra de las leyes de la naturaleza ocasionan un desequilibrio ecológico y desastres naturales. Cuando el respeto y la reverencia se extiendan a la energía eterna de la materia, los elementos servirán a la humanidad con precisión y abundancia.
El anterior texto tomado de http://www.livingvalues.net/espanol/valores/respeto.htm
Una contribución adicional:
1. ¿Qué es respetar? Respetar a alguien es tratarlo de acuerdo a su dignidad. Esta dignidad propia requiere de los demás un comportamiento adecuado, de modo que las faltas de respeto voluntarias son una injusticia, por incumplimiento de ese deber. En cambio, donde hay respeto reina un ambiente cordial y amable, propio de la caridad.
2. Ejemplos de falta de respeto en las relaciones sociales:
o La difamación y las burlas rebajan la dignidad de las personas, y este trato injusto es una falta de respeto.
o Los obreros y subordinados son seres humanos. Tratarlos como esclavos es una falta de respeto a su dignidad de personas.
o En cualquier sociedad (familia, aula, empresa, ciudad...) debe haber autoridades que la dirijan (padres, profesores, jefes, concejales...). Esto exige a hijos, alumnos y subordinados un trato disciplinado y obediente. Las rebeldías son falta de respeto hacia la sociedad.
o Las faltas de educación voluntarias (desplantes, portazos, etc.) suelen ser ejemplos de falta de respeto pues el trato adecuado a esas personas debía ser otro.
3. Otros ejemplos de falta de respeto:
o La mujer es una persona humana y es injusto tratarla como un objeto sexual. Esta injusticia es entre otras cosas una falta de respeto.
o El amor humano posee una gran dignidad que exige un trato delicado. La pornografía es una falta de respeto hacia la humanidad.
o Los animales y plantas están al servicio del hombre pero poseen de por sí alguna dignidad en cuanto criaturas. El hombre puede divertirse con ellos, utilizarlos, y alimentarse de ellos, pero dentro de ciertos estándares donde hay respeto porque se mitiga o se evita el sufrimiento.
4. ¿Qué faltas de respeto son más graves? La gravedad de una falta de respeto depende de lo que se realice y de la dignidad que se intenta dañar. Lo peor son los insultos y burlas dirigidos a Dios.
5. ¿Respetar equivale a desinteresarse? No, no. Un gran dogma del egoísmo es afirmar: "yo respeto a los demás; que los demás me respeten". Esto es un falso respeto pues normalmente equivale a decir "allá ellos con sus problemas". El trato adecuado a la dignidad de los demás es interesarse por ellos (sobre todo por su alma), pues además de respetar es preciso amar a todos, deseando activamente su bien.
6. ¿Se debe respetar a todos igual? Cualquier persona posee una dignidad por el hecho de ser persona. Y así todo hombre merece algún respeto, un trato adecuado a su dignidad humana. Este deber básico incluye respetar sus bienes, su vida, su fama, su intimidad,... Sin embargo:
o Algunas personas merecen un respeto mayor debido a una dignidad superior. Por ejemplo, los padres, los ancianos, las autoridades, etc. El trato entre compañeros es diferente del trato hacia padres y profesores. Con éstos el modo de hablar y escuchar debe ser más respetuoso.
o También hay personas que por su conducta infrahumana pierden parte de su dignidad y merecen menor respeto. Por ejemplo, los delincuentes pueden ser encarcelados. El respeto no se opone a la justicia.
7. ¿Corregir es una falta de respeto? El respeto no significa dejar a los demás que hagan lo que les venga en gana. Hay cosas que se deben prohibir, y asuntos que se deben corregir. Tanto el respeto como la corrección se apoyan en la caridad que a veces exige corregir. Corregir en exceso o en defecto no es falta de respeto sino de caridad. Se añade la falta de respeto si se corrige con malos modos.
8. ¿El respeto quita confianza y espontaneidad?:
o El respeto mutuo protege la dignidad de las personas y por tanto origina seguridad y confianza. El respeto es distinto del temor.
o La espontaneidad surge de las costumbres, que originan un modo natural o propio de comportarse. Si uno tiene el hábito de respetar, el respeto le saldrá espontáneo.
9. ¿Exigir un respeto es propio del orgullo? Por orgullo alguien puede pensar que posee una dignidad superior a la que realmente le corresponde. En consecuencia, esta persona algo susceptible exigirá un trato y un respeto excesivos. En cambio, si la dignidad es verdadera, el respeto adecuado es propio de la justicia.
Tomado de http://www.ideasrapidas.org/respeto.htm
ACTIVIDADES A DESARROLLAR
1. Trabajo asignado en clase.
2. De los principales problemas relacionados con la falta de respeto, escoja uno el que mas le parece relevante y elabore un escrito. Los escenarios escogidos son: colegio, salón, casa.
3. Consulte con sus padres acerca de un hecho de falta de respeto del cual hayan sido afectados y relate la situación descrita.
4. Como ciudadano, escoja tres problemas de falta de respeto que afecte la convivencia en Copaquira y que usted se compromete a no volver a cometer, para contribuir a la convivencia en la ciudad.
5. Revise las señales de tránsito, con dos compañeros, elabórelos en un material que permita conservarlos y explíquelos brevemente. Este trabajo se tendrá en cuenta para el tercer periodo y se obtendrán 2 notas.
6. Trabajo asignado en clase.
EVALUACION
Desarrollo y socialización de la guía en los tiempos asignados.
Esta temática se incluye en la evaluación bimestral.
BIBLIOGRAFÍA
www.conciliación.gov.co
www.icbf.gov.co
www.ginaparody.com
Tomado de http://www.fundaciontallerdeamor.org/20.html
http://books.google.com.co/books?id=9ejmBIlTJgMC&printsec=frontcover&dq=eduardo+galeano&source=bl&ots=KnkTGxaxp7&sig=S7Ia6mIl-OjcQpZXyeaFusXzpo0&hl=es&ei=kcAFTP77JsmOlAfewaHiDg&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=14&ved=0CFAQ6AEwDQ#v=onepage&q&f=false
UNIDAD: CONVIVENCIA Y PAZ
EJE TEMÁTICO: CONFLICTO Y NEGOCIACION
TEMA: TEORIA DEL CONFLICTO
OPERACIÓN MENTAL: ANALISIS SINTESIS E INFERENCIA LOGICA
DOCENTE: JOAQUIN RUEDA TORRES
ESTUDIANTE: ________________________________________CURSO: _____ CODIGO: ______
LOGRO
En el componente de convivencia y paz, participa constructivamente en iniciativas o proyectos a favor de la no violencia a nivel local o global.
INDICADORES
Valora positivamente las normas constitucionales como posibilidad de preservar las diferencias culturales y políticas.
Conoce las instancias y sabe usar los mecanismos jurídicos ordinarios y alternativos para la resolución pacífica de conflictos.
Identifica dilemas de la vida cotidiana en los que entra en conflicto el bien general y el bien particular y analiza posibles opciones de solución
MARCO CONCEPTUAL
PRINCIPIOS DE CONVIVENCIA - RESPETO
Respeto es el reconocimiento del valor inherente y de los derechos innatos de los individuos y de la sociedad. Estos deben ser reconocidos como el foco central para lograr que las personas se comprometan con un propósito más elevado en la vida. El respeto y el reconocimiento internacionales por los derechos intelectuales y las ideas originales deben observarse sin discriminación. La grandeza de la vida está presente en cada uno, por lo que todo ser humano tiene el derecho a la alegría de vivir con respeto y dignidad.
Obtenido de http://es.wikipedia.org/wiki/Respeto
El respeto comienza en la propia persona. El estado original del respeto está basado en el reconocimiento del propio ser como una entidad única, una fuerza vital interior, un ser espiritual, un alma. La conciencia elevada de saber “quién soy” surge desde un espacio auténtico de valor puro. Con esta perspectiva, hay fe en el propio ser así como entereza e integridad en el interior. Con la comprensión del propio ser se experimenta el verdadero autorrespeto.
Fuente de conflicto
El conflicto se inicia cuando falta el reconocimiento de la propia naturaleza original y la del otro. Como resultado, las influencias negativas externas dominan completamente el respeto. Estabilizarse en el estado elevado del propio ser asegura auténtico respeto por y de los demás debido a que se actúa con la conciencia de que todo ser humano tiene un valor innato, que es puro y virtuoso. Esta forma de pensar garantiza la victoria final, porque la interacción sobre esta base asegura que surja la bondad inherente del propio ser y de los demás.
La causa de todas las debilidades se origina en la ausencia de autorrespeto. La persona se llena de diferentes deseos o expectativas, exigiendo consideración o respeto de los demás. La persona, al hacerse dependiente de fuerzas externas en lugar de sus poderes internos, mide el respeto mediante los factores físicos y materiales, tales como la casta, el color, la raza, la religión, el sexo, la nacionalidad, el estatus y la popularidad.
Cuanto más se mide el respeto sobre la base de algo externo, mayor es el deseo de que los demás tengan un reconocimiento hacia mí. Cuanto mayor es ese deseo, más se es víctima del mismo y se pierde el respeto hacia uno mismo y hacia los demás. Si las personas renunciaran al deseo de recibir consideración de los demás y se estabilizaran en el estado elevado de autorrespeto, la consideración y el respeto los seguiría como una sombra.
El desafío es desarrollar el valor del respeto en el propio ser y darle una expresión práctica en la vida diaria. Aparecerán obstáculos para probar la solidez del respeto y, con frecuencia, se sentirán en los momentos de más vulnerabilidad. Es necesaria la confianza en uno mismo para tratar con las circunstancias con seguridad, de manera optimista, esperanzadora. En las situaciones en las que parece que todos los apoyos se han desvanecido, lo que permanece fiel es el nivel en que se ha podido confiar internamente en el propio ser.
Ambiente de respeto
El poder de discernir crea un ambiente de respeto, en el que se presta atención a la calidad de las intenciones, actitudes, conductas, pensamientos, palabras y acciones. En la medida que exista el poder de la humildad en el respeto hacia el propio ser —y el discernimiento y la sabiduría que permiten ser justo e imparcial con los demás— habrá éxito en la forma de valorar la individualidad, apreciar la diversidad y tomar en consideración la tarea en su totalidad.
El equilibrio entre la humildad y el autorrespeto da como resultado el servicio altruista, una actuación honrosa desprovista de actitudes débiles tales como la arrogancia y la estrechez mental. La arrogancia daña o destruye la autenticidad de los demás y viola sus derechos fundamentales. Un temperamento así perjudica también al transgresor. Por ejemplo, la tendencia a impresionar, dominar, o limitar la libertad de los demás se manifiesta con el propósito de imponerse en detrimento del valor interno, de la dignidad y la paz mental. El respeto original se subordina a uno artificial.
Por tanto, pretender ganar respeto sin permanecer consciente del propio valor original se convierte en el método mismo para perderlo. Conocer el valor propio y honrar el de los demás es la auténtica manera de ganar respeto. Puesto que tal principio tiene su origen en ese espacio prístino de valor puro, los demás sienten intuitivamente, la autenticidad y la sinceridad. En la visión y la actitud de igualdad existe una espiritualidad compartida. Compartir crea un sentimiento de pertenecer, un sentimiento de familia.
Ese sentido de honor y de valor puede extenderse a la naturaleza. La falta de respeto y trabajar en contra de las leyes de la naturaleza ocasionan un desequilibrio ecológico y desastres naturales. Cuando el respeto y la reverencia se extiendan a la energía eterna de la materia, los elementos servirán a la humanidad con precisión y abundancia.
El anterior texto tomado de http://www.livingvalues.net/espanol/valores/respeto.htm
Una contribución adicional:
1. ¿Qué es respetar? Respetar a alguien es tratarlo de acuerdo a su dignidad. Esta dignidad propia requiere de los demás un comportamiento adecuado, de modo que las faltas de respeto voluntarias son una injusticia, por incumplimiento de ese deber. En cambio, donde hay respeto reina un ambiente cordial y amable, propio de la caridad.
2. Ejemplos de falta de respeto en las relaciones sociales:
o La difamación y las burlas rebajan la dignidad de las personas, y este trato injusto es una falta de respeto.
o Los obreros y subordinados son seres humanos. Tratarlos como esclavos es una falta de respeto a su dignidad de personas.
o En cualquier sociedad (familia, aula, empresa, ciudad...) debe haber autoridades que la dirijan (padres, profesores, jefes, concejales...). Esto exige a hijos, alumnos y subordinados un trato disciplinado y obediente. Las rebeldías son falta de respeto hacia la sociedad.
o Las faltas de educación voluntarias (desplantes, portazos, etc.) suelen ser ejemplos de falta de respeto pues el trato adecuado a esas personas debía ser otro.
3. Otros ejemplos de falta de respeto:
o La mujer es una persona humana y es injusto tratarla como un objeto sexual. Esta injusticia es entre otras cosas una falta de respeto.
o El amor humano posee una gran dignidad que exige un trato delicado. La pornografía es una falta de respeto hacia la humanidad.
o Los animales y plantas están al servicio del hombre pero poseen de por sí alguna dignidad en cuanto criaturas. El hombre puede divertirse con ellos, utilizarlos, y alimentarse de ellos, pero dentro de ciertos estándares donde hay respeto porque se mitiga o se evita el sufrimiento.
4. ¿Qué faltas de respeto son más graves? La gravedad de una falta de respeto depende de lo que se realice y de la dignidad que se intenta dañar. Lo peor son los insultos y burlas dirigidos a Dios.
5. ¿Respetar equivale a desinteresarse? No, no. Un gran dogma del egoísmo es afirmar: "yo respeto a los demás; que los demás me respeten". Esto es un falso respeto pues normalmente equivale a decir "allá ellos con sus problemas". El trato adecuado a la dignidad de los demás es interesarse por ellos (sobre todo por su alma), pues además de respetar es preciso amar a todos, deseando activamente su bien.
6. ¿Se debe respetar a todos igual? Cualquier persona posee una dignidad por el hecho de ser persona. Y así todo hombre merece algún respeto, un trato adecuado a su dignidad humana. Este deber básico incluye respetar sus bienes, su vida, su fama, su intimidad,... Sin embargo:
o Algunas personas merecen un respeto mayor debido a una dignidad superior. Por ejemplo, los padres, los ancianos, las autoridades, etc. El trato entre compañeros es diferente del trato hacia padres y profesores. Con éstos el modo de hablar y escuchar debe ser más respetuoso.
o También hay personas que por su conducta infrahumana pierden parte de su dignidad y merecen menor respeto. Por ejemplo, los delincuentes pueden ser encarcelados. El respeto no se opone a la justicia.
7. ¿Corregir es una falta de respeto? El respeto no significa dejar a los demás que hagan lo que les venga en gana. Hay cosas que se deben prohibir, y asuntos que se deben corregir. Tanto el respeto como la corrección se apoyan en la caridad que a veces exige corregir. Corregir en exceso o en defecto no es falta de respeto sino de caridad. Se añade la falta de respeto si se corrige con malos modos.
8. ¿El respeto quita confianza y espontaneidad?:
o El respeto mutuo protege la dignidad de las personas y por tanto origina seguridad y confianza. El respeto es distinto del temor.
o La espontaneidad surge de las costumbres, que originan un modo natural o propio de comportarse. Si uno tiene el hábito de respetar, el respeto le saldrá espontáneo.
9. ¿Exigir un respeto es propio del orgullo? Por orgullo alguien puede pensar que posee una dignidad superior a la que realmente le corresponde. En consecuencia, esta persona algo susceptible exigirá un trato y un respeto excesivos. En cambio, si la dignidad es verdadera, el respeto adecuado es propio de la justicia.
Tomado de http://www.ideasrapidas.org/respeto.htm
ACTIVIDADES A DESARROLLAR
1. Trabajo asignado en clase.
2. De los principales problemas relacionados con la falta de respeto, escoja uno el que mas le parece relevante y elabore un escrito. Los escenarios escogidos son: colegio, salón, casa.
3. Consulte con sus padres acerca de un hecho de falta de respeto del cual hayan sido afectados y relate la situación descrita.
4. Como ciudadano, escoja tres problemas de falta de respeto que afecte la convivencia en Copaquira y que usted se compromete a no volver a cometer, para contribuir a la convivencia en la ciudad.
5. Revise las señales de tránsito, con dos compañeros, elabórelos en un material que permita conservarlos y explíquelos brevemente. Este trabajo se tendrá en cuenta para el tercer periodo y se obtendrán 2 notas.
6. Trabajo asignado en clase.
EVALUACION
Desarrollo y socialización de la guía en los tiempos asignados.
Esta temática se incluye en la evaluación bimestral.
BIBLIOGRAFÍA
www.conciliación.gov.co
www.icbf.gov.co
www.ginaparody.com
Tomado de http://www.fundaciontallerdeamor.org/20.html
http://books.google.com.co/books?id=9ejmBIlTJgMC&printsec=frontcover&dq=eduardo+galeano&source=bl&ots=KnkTGxaxp7&sig=S7Ia6mIl-OjcQpZXyeaFusXzpo0&hl=es&ei=kcAFTP77JsmOlAfewaHiDg&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=14&ved=0CFAQ6AEwDQ#v=onepage&q&f=false
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